jueves, 27 de febrero de 2014

Oda al Silencio

Cálida placidez, tranquilidad,
quietud, paz, sosiego, sencilla calma,
sedoso ambiente de serenidad;
es el silencio, reposo del alma.

Silencio, se despierta colosal,
inmensa de brillos la vega ufana.
Silencio, refulgir sensacional,
portentosa despunta la mañana.

Silencio, la vida del bosque suena,
ruge en la frondosidad esmeralda.
Silencio, duerme el mar sobre la arena,
orilla suave de destellos gualda...

Silencio, claro y quieto atardecer,
crepúsculo repleto de fulgor.
Silencio, jovial llega esa mujer,
hembra que reina la noche en candor.

Silencio, refugio de marchiteces,
donde el olvido no es ningún misterio.
Silencio, sordo ruido entre cipreses,
oscuras paredes de un cementerio.

Silencio, crueles preguntas calladas,
difícil arte en la conversación.
Silencio, voces suenan en la nada,
fuerte empujón a la revelación.

Silencio, cruel mentira traicionera,
el más desalmado de los embustes.
Silencio, la puñalada trapera,
en las cuentas despiadados ajustes.

Silencio, crepúsculo en primavera,
refrescantes brisas en verano.
Silencio de un invierno en la hoguera
y otoñal viento sobre el rellano.

Silencio, de un embrujo desdoblado,
atrevido, exultante, abrumador…
Silencio, plácido y desparpajado,
feliz, libre y cautivo de tu amor.

Silencio, no es sólo un franco detalle,
es fervor penitente su oración.
Silencio, nazarenos por la calle,
larga senda repleta en devoción.

Silencio, dócil disciplina amable,
sin necesidad de ningún gruñido.
Silencio, gentil música inefable
que encanta en sus acordes los sentidos.

Silencio, fiel y verdadero amigo
único aliado que jamás traiciona.
Silencio, quédate siempre conmigo,
leal compañero que con gracia aflora.

Son tantos silencios y tan distintos;
De amor y ternura, de cofradía,
de respeto, de siesta a mediodía…
¿Sólo uno en loor de rosas y jacintos?

Ante un estruendo que chispa atesora,
quieto sosiego, preferir pudiera
un perspicaz eco sordo cualquiera,
mas sólo el runrún de uno me enamora:

Tiempo sin tiempo, sueños y aventura…
Escojo el silencio de la lectura.

viernes, 14 de febrero de 2014

¿Igualdad?¿Antiviolencia?

Partiendo de las premisas que dictaminan a la liga de fútbol española como una bazofia en la que sólo hay dos grandes beneficiados jornada tras jornada por errores arbitrales -¿será por eso su denominación en numerosos medios informativos como grandes equipos del balompié nacional?-, y haciendo un pequeño, o enorme, lapsus para olvidar la paupérrima temporada de un club que viste con gloriosas rayas verdiblancas; me sonrojo y me invade esa dama a quien nuestros políticos no suelen conocer, vergüenza la llaman, cuando leo que la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha propuesto una multa de 4000€ al Sevilla F.C. por haber proporcionado una invitación a asistir a “un miembro de un grupo radical y violento” en el partido Sevilla F.C.-Levante U.D., mientras que el juez de competición de la Real Federación Española de Fútbol ha impuesto una mísera multa de 600€ al Atlético de Madrid por el mecherazo que recibió Cristiano Ronaldo en el Vicente Calderón…

miércoles, 5 de febrero de 2014

Lecciones de la historia

“Quizá la más grande lección de la historia es
que nadie aprendió las lecciones de la historia.
Aldous Huxley

Esta magnífica frase célebre del escritor británico ya mencionado, y  más conocido por su novela "Un mundo feliz", viene como anillo al dedo en cuanto a las lecciones que da la historia y el continuo desprecio que el hombre hace de ellas. Ejemplos hay a millones, por lo que no es necesario citar ninguno; pero leyendo un poco sobre “la Pepa” me detengo en un artículo que trae mala suerte a los políticos y, quizás por eso, no viene recogido en esa forma en las constituciones posteriores que el pueblo español ha ido teniendo.